sábado, 11 de julio de 2009

Soy feliz

Hoy estoy como kiosquito de barrio en oferta. Una entrada tras otra, ya que escribo sin pensar, y me gusta. Escribir sin pensar es como ponerte a hacer garabatos en un papel, sin ningún sentido: sabés que a pesar de no tener ni siquiera una noción de lo que está saliendo de tu mente, lo que finalice te gustará, ya que será un fiel retrato de lo que llevás dentro, de lo que pugna por salir.
Es una lástima, sin embargo, que esta fertilidad no la tuviera para escribir alguna historia que me sirva para rellenar un libro, aunque sea un libro asquerosamente comercial, que me sirva para venderlo y comprarme una pastilla de manteca para tirarla al techo (y después juntarla y ponerla en una tostada). Pero bueno, me sirve para divertirme y pasar el rato, y eso es más de lo que puedo pedir. Me juego un kilo de helado a que J.K. Rowling no es tan feliz con su Jarri Póter, a pesar de haber ganado mucho dinero para comprarse muchas pastillas de manteca y tirarlas al techo, y después juntarlas y ponerlas en tostadas.
No sé, pero me cuesta pensar que alguien pueda leer su propio libro después de convertirse en el cebo de una multinacional y no odiarlo, aunque confío en que haya suficiente gente que lea sus libros antes de convertirse en cebos de multinacionales y pensar en esto, más que nada por nosotros, los que luego tenemos que comernos las publicidades de sus películas y tonterías, y también por mí, que puedo vender mi libro sin que haya tanta competencia.
Me voy a ver qué hay para cenar.

1 comentario:

  1. No te estarás volviendo comunista vos ¿no? :O
    xD es obvio que las multinacionales ganan mucho dinerillo pero vos también y es más divertido si se vende mucho fuera de tu país, porque estás generando un ingreso - para los planes de cristina -.
    No creo que alguien vuelva a leer su propio libro.

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