Hoy estoy como kiosquito de barrio en oferta. Una entrada tras otra, ya que escribo sin pensar, y me gusta. Escribir sin pensar es como ponerte a hacer garabatos en un papel, sin ningún sentido: sabés que a pesar de no tener ni siquiera una noción de lo que está saliendo de tu mente, lo que finalice te gustará, ya que será un fiel retrato de lo que llevás dentro, de lo que pugna por salir.
Es una lástima, sin embargo, que esta fertilidad no la tuviera para escribir alguna historia que me sirva para rellenar un libro, aunque sea un libro asquerosamente comercial, que me sirva para venderlo y comprarme una pastilla de manteca para tirarla al techo (y después juntarla y ponerla en una tostada). Pero bueno, me sirve para divertirme y pasar el rato, y eso es más de lo que puedo pedir. Me juego un kilo de helado a que J.K. Rowling no es tan feliz con su Jarri Póter, a pesar de haber ganado mucho dinero para comprarse muchas pastillas de manteca y tirarlas al techo, y después juntarlas y ponerlas en tostadas.
No sé, pero me cuesta pensar que alguien pueda leer su propio libro después de convertirse en el cebo de una multinacional y no odiarlo, aunque confío en que haya suficiente gente que lea sus libros antes de convertirse en cebos de multinacionales y pensar en esto, más que nada por nosotros, los que luego tenemos que comernos las publicidades de sus películas y tonterías, y también por mí, que puedo vender mi libro sin que haya tanta competencia.
Me voy a ver qué hay para cenar.
sábado, 11 de julio de 2009
Panic Room
Mirando un reportaje de relleno que pasaban por la televisión, me acordé de la existencia de esas habitaciones llamadas "panic room", que se construyen en las casas gigantes de la gente adinerada para que, en caso de ser asaltados, puedan esconderse allí.
Pensaba que con esto de la crisis mundial podría jugar a la lotería y ver si me ganaba el pozo, pero luego de ver este reportaje pensé que tendría que gastarme todo el dinero en un panic room. No para refugiarme de los ladrones, claro que no, sino para refugiarme de familiares, amigos, vecinos y viandantes varios que vinieran a demostrarme lo mucho que me quieren y el cariño y estima que siempre me tuvieron. Claro está, además, que no puedo construirme un panic room en la porquería de departamento que tengo, ya que no hay lugar hacia donde extenderse, por lo que probablemente tuviese que comprarme una casa con lugar para contruir uno, o bien una casa con uno ya construido, o bien un búnker antinuclear en el medio del campo (cualquiera de estas opciones significaría un gasto extremo), así que sacarme la lotería no haría más que complicarme la vida.
Por eso, prefiero olvidarme de las conjeturas ludopáticas y los panic rooms, y también de mis vecinos y familiares, y de la sociedad en general, y buscar un pasatiempo mejor. Escribir, por ejemplo.
Pensaba que con esto de la crisis mundial podría jugar a la lotería y ver si me ganaba el pozo, pero luego de ver este reportaje pensé que tendría que gastarme todo el dinero en un panic room. No para refugiarme de los ladrones, claro que no, sino para refugiarme de familiares, amigos, vecinos y viandantes varios que vinieran a demostrarme lo mucho que me quieren y el cariño y estima que siempre me tuvieron. Claro está, además, que no puedo construirme un panic room en la porquería de departamento que tengo, ya que no hay lugar hacia donde extenderse, por lo que probablemente tuviese que comprarme una casa con lugar para contruir uno, o bien una casa con uno ya construido, o bien un búnker antinuclear en el medio del campo (cualquiera de estas opciones significaría un gasto extremo), así que sacarme la lotería no haría más que complicarme la vida.
Por eso, prefiero olvidarme de las conjeturas ludopáticas y los panic rooms, y también de mis vecinos y familiares, y de la sociedad en general, y buscar un pasatiempo mejor. Escribir, por ejemplo.
viernes, 3 de julio de 2009
Brutalidad "civilizada"
Voy a hablar de algo que me rompe las pelotas sobremanera, y no es la corrupción. Incluso, puede que este tema me rompa más las pelotas que la corrupción.
Esta actividad a la que me voy a referir es practicada por un grupo de deficientes mentales, que se visten con medias rosas, pantaloncito ajustado metido en el Canal de Beagle personal, una camperita ajustadita con mucha brillantina y un sombrero ridículo, con cuernitos. Algunos estarán diciendo "eso es el Gay Parade", "la fiesta del Orgullo LBGT", pero se equivocan. Esta mamarrachada monumental se llama "toreo", y se practica, vergonzosamente, en más de un país europeo, más precisamente España y Francia, siendo el primero de éstos el país en el que más deficientes mentales pagan por ver este dantesco suceso, habiéndoselo nombrado incluso "fiesta nacional".
En este "deporte" (si se lo puede llamar así), se veja y tortura hasta la muerte a un animal. Un animal indefenso, dicho sea de paso, ya que entra a la plaza lesionado y dopado hasta las pestañas (para que sea menos peligroso para ese especimen de pseudoprimate antropomorfo que llaman "torero"), y va perdiendo las fuerzas, desangrado por las constantes embestidas con lanzas por parte de los "picadores", y de las banderillas que le son clavadas, que desgarran su carne a cada galope. Una vez que los dementes antropomorfos nombrados anteriormente y la infeliz barbarie que corea sus nombre (alternándolos con sonoros "olé" a cada muestra de "valentía" del tarado mental con capa) se han divertido suficientemente a costa del sufrimiento del pobre animal, y ya ha comenzado el aburrimiento entre la ignorante y sádica masa de infelices que asisten al espectáculo, el toro es finalmente asesinado, atravesado por una espada que destroza sus pulmones y varios órganos más, desgarrando su diafragma y causándole una hemorragia interna que culmina en una asfixia por la obstrucción de sus vías respiratorias causada por la sangre que emana de los despojos de su sistema respiratorio (cosa que no ocurre hasta pasado un rato). Sin contentarse con ésto, el torero recibe "premios" por su "valentía", que consisten en el rabo y las orejas del desdichado animal, que son mutiladas de su triste y destrozado cadáver, o incluso de su cuerpo vivo, si es que el toro todavía sobrevivió a esta salvajada. Finalmente, es arrastrado por la plaza, dejando un rastro de sangre.
Si esto parece una locura, hay que saber que esta locura es sufragada con dinero público, aún a pesar de tratarse de una actividad rechazada explícitamente por la mayoría de la población, y de la que sólo disfrutan unos pocos. Hay muchas organizaciones que se han movido para intentar que esta "celebración" sea contemplada como delito en el Código Penal (en el mismo estatus que las peleas de gallos o de perros), pero el gobierno hace oídos sordos a lo que la mayoría de la población demanda, demostrando una vez más que los gobiernos democráticos no existen, y que las oligarquías encubiertas que tenemos hoy en día gobiernan solamente para un par de poderosos. Es triste, pero real...
Ya estoy de mal humor, hasta el próximo posteo...
Esta actividad a la que me voy a referir es practicada por un grupo de deficientes mentales, que se visten con medias rosas, pantaloncito ajustado metido en el Canal de Beagle personal, una camperita ajustadita con mucha brillantina y un sombrero ridículo, con cuernitos. Algunos estarán diciendo "eso es el Gay Parade", "la fiesta del Orgullo LBGT", pero se equivocan. Esta mamarrachada monumental se llama "toreo", y se practica, vergonzosamente, en más de un país europeo, más precisamente España y Francia, siendo el primero de éstos el país en el que más deficientes mentales pagan por ver este dantesco suceso, habiéndoselo nombrado incluso "fiesta nacional".
En este "deporte" (si se lo puede llamar así), se veja y tortura hasta la muerte a un animal. Un animal indefenso, dicho sea de paso, ya que entra a la plaza lesionado y dopado hasta las pestañas (para que sea menos peligroso para ese especimen de pseudoprimate antropomorfo que llaman "torero"), y va perdiendo las fuerzas, desangrado por las constantes embestidas con lanzas por parte de los "picadores", y de las banderillas que le son clavadas, que desgarran su carne a cada galope. Una vez que los dementes antropomorfos nombrados anteriormente y la infeliz barbarie que corea sus nombre (alternándolos con sonoros "olé" a cada muestra de "valentía" del tarado mental con capa) se han divertido suficientemente a costa del sufrimiento del pobre animal, y ya ha comenzado el aburrimiento entre la ignorante y sádica masa de infelices que asisten al espectáculo, el toro es finalmente asesinado, atravesado por una espada que destroza sus pulmones y varios órganos más, desgarrando su diafragma y causándole una hemorragia interna que culmina en una asfixia por la obstrucción de sus vías respiratorias causada por la sangre que emana de los despojos de su sistema respiratorio (cosa que no ocurre hasta pasado un rato). Sin contentarse con ésto, el torero recibe "premios" por su "valentía", que consisten en el rabo y las orejas del desdichado animal, que son mutiladas de su triste y destrozado cadáver, o incluso de su cuerpo vivo, si es que el toro todavía sobrevivió a esta salvajada. Finalmente, es arrastrado por la plaza, dejando un rastro de sangre.
Si esto parece una locura, hay que saber que esta locura es sufragada con dinero público, aún a pesar de tratarse de una actividad rechazada explícitamente por la mayoría de la población, y de la que sólo disfrutan unos pocos. Hay muchas organizaciones que se han movido para intentar que esta "celebración" sea contemplada como delito en el Código Penal (en el mismo estatus que las peleas de gallos o de perros), pero el gobierno hace oídos sordos a lo que la mayoría de la población demanda, demostrando una vez más que los gobiernos democráticos no existen, y que las oligarquías encubiertas que tenemos hoy en día gobiernan solamente para un par de poderosos. Es triste, pero real...
Ya estoy de mal humor, hasta el próximo posteo...
Tenemos mentalidad de lagartijas
Todos los días escucho gente hablando en tono desdeñoso refiriéndose a lo que ellos llaman "perder el tiempo". Yo creo, en mi humilde punto de vista, que el tiempo no se pierde. Cada segundo que vivimos engrosa nuestra vida, es un experiencia más agendada en nuestro interior.
Terminada esta reflexión un poco "ipi" (a decir del único visitante que firma este blog :P), paso a lo que me ocupa el día de hoy: Tengo mucho, pero muchísimo sueño, y estoy tratando de escribir (no, no acá en este blog apestoso, sino en un bloc "analógico", a lápiz y papel, escribiendo un libro, a ver qué sale). No puedo escribir una triste oración que concuerde con la anterior, por lo que escribo y leo continuamente. No me gusta lo que escribo, no me llama.
Asco de vida...
Terminada esta reflexión un poco "ipi" (a decir del único visitante que firma este blog :P), paso a lo que me ocupa el día de hoy: Tengo mucho, pero muchísimo sueño, y estoy tratando de escribir (no, no acá en este blog apestoso, sino en un bloc "analógico", a lápiz y papel, escribiendo un libro, a ver qué sale). No puedo escribir una triste oración que concuerde con la anterior, por lo que escribo y leo continuamente. No me gusta lo que escribo, no me llama.
Asco de vida...
miércoles, 1 de julio de 2009
Oh, estoy morado!
Sin mucha imaginación escribo hoy en mi blog, desde la biblio donde hay aire acondicionado y no hay gente revoloteando alrededor. Cada día me molesta más la gente, más por esta época, una época de crisis en la que todo el mundo sigue alabando estúpidamente el sistema capitalista con sus interminables falencias.
Alguien que lea el blog y sepa mi dirección de e-mail debe tener un AK-47 que le sobre para prestarme, de lo contrario tendré que recurrir a mi buen amigo Osama bin Laden, al cual me suelo cruzar todos los días cuando salgo a tomar el fresco a la plaza, hora en la que él baja a comprar el diario y la versión musulmana de la revista Maxim para tocarse mirando fotos de un pañuelo gigante con ojos y forma de mujer. También me vendrían bien un par de granadas de mano, 5 toneladas de amonal, y algunos detonadores.
En fin, me voy a ver a mi amigo, y de paso le choriceo la Maxim, para llevármela al baño.
Alguien que lea el blog y sepa mi dirección de e-mail debe tener un AK-47 que le sobre para prestarme, de lo contrario tendré que recurrir a mi buen amigo Osama bin Laden, al cual me suelo cruzar todos los días cuando salgo a tomar el fresco a la plaza, hora en la que él baja a comprar el diario y la versión musulmana de la revista Maxim para tocarse mirando fotos de un pañuelo gigante con ojos y forma de mujer. También me vendrían bien un par de granadas de mano, 5 toneladas de amonal, y algunos detonadores.
En fin, me voy a ver a mi amigo, y de paso le choriceo la Maxim, para llevármela al baño.
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